Me considero una persona normal a la que le gusta expresar sus sensaciones, sus sentimientos de una forma escrita, más o menos acertada y compartir dichas sensaciones con otras personas, probablemente bastante parecidas a mí.
Vengo andando desde muy lejos. No puedes imaginarte el dolor de mi cuerpo, desde mucho, mucho tiempo quizás, aunque el camino no me importó apenas nada nunca en mi vida.
Vete a saber, quizás esta piedra sobre la que estoy sentado me lleve esperando toda la eternidad con sus ciclos de sombras y soles, porque mientras yo pateaba el camino dia a dia, esta parada me estaba desde siempre aguardando, inmutable en el tiempo, fiel creyente de nuestro destino, hasta aquí, nuestro hoy.
He llegado hasta aquí, algo cansado. Me siento, te siento a mi lado, hace mucho tiempo que caminamos juntos y juntos seguiremos hasta el final.
¿Sabes lo que pienso? Creo que mereció la pena. Hemos visto tantos amaneceres juntos y aunque tú te resistas a aceptarlo, los mejores momentos se tintaron con la sangre de aquel nuestro Sol, pintando Amor siempre sobre tus labios al dejar morir las noches de mi, de tu Deseo.
Cielos llenos de Estrellas, plagados bellas de Ilusiones ciertas, dejarlas dormir, serenas, para cuando, al regresar borrachos de ellas, seguir la estela de aquellos tántos deseos, deseos fugaces al llegar el Amanecer tu pecho sobre mi pecho sofocado incendio.
Quiero saber, por la herida de tu mano, la que tantas veces me diera fuerza, cuántas veces caímos rodilla en tierra, cuántas veces se rompieron los sueños, cuántas veces te tuve a mi lado.
Cuántas veces lamer tus lágrimas, cuántas, cuántas apretarte en mi pecho, cuántas veces dormir abrazados, tu fuerte en mí, yo fuerte por tí, fuerte por ellos, cuántas veces nos reímos del mundo, cuántas veces nos reímos del miedo, cuántas y cuántas penurias, cuántas alegrías al despertar juntos de nuevo.
Nunca te eché de menos, porque siempre te tuve a mi lado, siempre tuve la oportunidad de poderte decir un te quiero, aunque sincero tambien te digo, que nunca fuí muy hábil con mis palabras, por eso te escribí siempre sobre la piel de mi pecho.
¿Quieres que te diga una cosa?, veinte años no es nada, aunque para mí lo eres todo. Camino, me hago viejo, avanzo pisando las piedras y cada vez duele mas y mas el cuerpo. No quiero mirar hacia adelante, prefiero encontrarte a mi lado, aunque los pies repletos de llagas, alargo sin mirar mi mano, simplemente rozando tus dedos, no debe importarme perderme en la vida, si dia a dia te tengo a mi lado.
Lo sé, quizás poco a poco me esté muriendo, seguro más deprisa de lo que espero. Se que me van a faltar muchos, muchos dias, para poderte dar lo que yo quiero. ¡Claro que tengo aún muchas fuerzas! Claro que lucharé por Tí, por Ellos. Eres el aire que me insufla la Vida, eres la respiración, suave y cálida mientras sueño.
¿Ves esta piedra sobre la que sentados estamos? Es la misma piedra que al comienzo,cuando nuestro camino empezamos, venga, vámonos, levanta el vuelo y ayúdame a soñar, ese horizonte nos muestra el Camino, coge de nuevo mi mano, ¿ves cuántas estrellas guiñan La Noche?, ¡cuántos deseos aún no gozados por gozar!.
Suave, sopla el Viento, tu pelo cual bandera ondeando, despacio, no tenemos prisa si Tú estás a mi lado.