Me considero una persona normal a la que le gusta expresar sus sensaciones, sus sentimientos de una forma escrita, más o menos acertada y compartir dichas sensaciones con otras personas, probablemente bastante parecidas a mí.
Levanté los ojos,
buscándote con ansiedad,
con infinita prisa por encontrarte,
mas allí, de nuevo, no estabas,
nunca estabas.
Yo creí creerte,
pero créeme,
me cansé de creer.
Levanté mis manos y las sentí manchadas,
de barro, que no de sangre,
aunque si por tantas heridas, heridas fueran,
escarbaría en mi vida hasta encontrarte,
para acariciarte con ellas
hasta vaciar mis venas
de este incomprensible dolor
que de mi corazón parte.
Porque allí, de nuevo, no estabas,
nunca estabas
entreabrí mis labios,
para gritar tu nombre
pero el alarido del silencio
ensordeció con tu ausencia....
una ausencia que quemaba
como queman los besos
que nunca has dado
como abrasan los Sueños
que aún .... no has soñado,
como rie risueña la Risa
en la boca del ahorcado.
Me asomé perdido,
hasta el balcón del Viento,
de la mano del perdido
me perdí en El Tiempo,
esperando tu ayuda,
pero sentí tanto,
tánto vértigo....
He chillado tu nombre
he profanado los silencios
maldiciendo una y otra vez tu ausencia,
rebotando eco en mi pecho.
Levanté los ojos y te busqué
entre las nubes de aquel cielo,
no necesito llorar,
no necesito consuelo,
sólo te quiero a mi lado,
sólo unos segundos, pero eternos....
dame una esperanza nueva,
nueva para coger resuello:
¡Quédate a mi lado un ratito,
Padre....
quédate a mi lado por si me duermo!