Me considero una persona normal a la que le gusta expresar sus sensaciones, sus sentimientos de una forma escrita, más o menos acertada y compartir dichas sensaciones con otras personas, probablemente bastante parecidas a mí.
- “Mira tronco, te ha tocado salir. No me vengas ahora que te da canguelo o que tienes vértigo, que eso ya nos lo hiciste la última vez.
Ahí arriba hay una tenquita muy guapa y hay que acercarse para ver si tiene premio. Si no tiene premio … pues te la zampas y ya estáaaaaa … venga macho, no me seas caguica y mueve esa colita que te ha dado Neptuno”.
“Que no y que no, que vosotros lo que quereis es liármela como la otra vez, que me tiré mas de treinta lunas con dolor de boca del pircing que me quisieron poner los monstruos de dos patas”.
“¡Que subas! … ¡Vas a subir!.”
“¡Queeee no! Que no me sale del opérculo … joerrr … que no me toques …¡que te doy con la aleta!.”
“Eh … eh … vosotros … eeehhhh, estaros calladitos porque nos van a colocar y al final va a ser peor. Dejaros de hacer carpadas y veamos a ver qué pasa.”
“A ver, a ver” (dijo uno algo más grande que salió de detrás de unas rocas del fondo).
A ver, tú, enano … mira macho, esto es así: lo hemos echado a suertes y te ha tocado. Vamos a dejarnos de tonterías. Ahora debes de subir y ver si están por ahí afuera los humanos. Que no están … pues te zampas la tenca y nosotros subimos detrás tuya a buscar mas zampa por la orilla. Ese es el riesgo, amigo y si no … haber crecido más. Ya sabes, los pequeños primero”.
Cataplofff (chapotazo en la superficie) … fiusssshhhhh (bajando a toda pastilla una tenca supersónica arrastrada por un plomazo de fondo que la sumerge rápidamente).
??????????????? ¿”Y estooooooo? … ¿veis, veis lo que digo? A mí esto me mosquea más que el copón, sino a ver ¿qué pinta aquí una tenca de repente que aparece y desaparece por arte de encanto, eh, eh? ¿De dónde demonios ha salido? …¡Nada, nada, que os digo que me habrá tocado y todo lo que vosotros querais, pero yo, de aquí abajo, no me muevo, que a mí, esto, me extraña que te cagassss”!
¡Dos, dos tencas ahí, como si nada …¿pero vosotros os creeis que esto es el carrefour o qué?, que os digo que van a ser los humanos, que no me quereis creer, que son los humanos, que luego sube el Luisma, claro, el Luisma que es tonto y van y lo pescan, claro, como el Luisma es el más pequeño, pues …¡halaaaa, que suba el Luisma!.
¡Que no y que no!, que yo ya no tengo hambre, que lo que está el Luisma es acojonao”.
Cataploffffff … Cataplooooffff……..fiuuuuusssshhh ...fiuuuuussssshhhh
“Ot-tia, tú, ¡que esto se esta poniendo serio, otras dos tencas más!” Yo no sé si el Luisma tiene o no tiene razón, pero ¡cuatro tencas y así bajando a toda pastilla pal-fondo! … pues que no sé, que yo la verdad es que me estoy escamando, también.
(Otra vez habló el de la piedra del fondo): “Vamo a ve, vamo a ve … ¡un poquito de por favó, atender un momento todos!:
“Ya sabeis lo que hay, llevamos un montón de lunas sin probar bocado, estamos con las tripas que se nos pegan a las branquias y seguramente hasta que llegue la primavera no nos vamos a comer un colín, ¡Hay que subir a comer! Hay que subir, sean o no sean los humanos, ya sabeis que siempre se escapa alguna tenquita y están que te cagassss. Yo, la verdad es que si fuera más pequeño subiría voluntario, pero ya sabeis el terrible gasto energético que nos cuesta a los mayores”
Fiuuuushhhhh … Poccchofff… fiusssshhhh-pochoffff y otro fiussssh-pochoffff más (otras tres tencas más lanzadas a fondo)
¡”Otras tres tencas más ….. Ah, no, dos tencas y una bola de engodo! ¿qué os decía yo, a ver si esto no es raro, eh, eh, ehhhhhh. ¡El Luisma no sube ni aunque me cojais de la cola!
¡HAY QUE ESPERAR! Tronó un vozarrón desde lo mas profundo del pilar del puente.
?????? … ¿qué es eso … quién eeee, de dónde ha salido este ahora ?
Poco a poco, muy despacio, como si el tiempo se hubiera detenido, fue apreciándose una gran sombra que subía hacia ellos. Al principio sombra, pero poco a poco fue convirtiéndose en silueta y la silueta en voluminosa forma. Un enorme lucio ascendió hasta colocarse ante los aterrorizados lapiceros que no dejaban de mirarle asombrados.
“Otíá. Otiá tú … que yo a ti te conozco. ¿Tú no eres el prota de Tiburón 3? … Ja … era por decir algo, perdone, perdone usted. Y no se me ofenda ---
¡CALLAOS YA! Y que no os vuelva a oir, venga todos “para-bajo” y no os movais de allí hasta que vuelva la luna … ¡VAMOS! ordenó, Y tú, ...Luisma, quédate aquí conmigo.
( joderrrrr ¡cómo temblaba el Luisma! )
Durante todo el dia, los dos Lucios, el Grande y el Chiquitajo ( Luisma, por cierto) estuvieron viendo caer
tencas....cucharillas, rapalas, pikies, spinners, mogambos, salamandras de vinilo, lombrices, engodos, patatas, masillas, bla, bla, bla, blaaaaaa, hasta que llegado el momento del atardecer, se produjo el silencio total en torno a aquel puente.
"Venga Luisma, vamos “pa-rriba”, a comernos las tencas que les hayan sobrado …"
......Adiós pescadores … y hasta el fin de semana que viene …
..........Ah … ¡pero que torrrrpes!
..................FIN.